Tetuán ha cambiado mucho en los últimos cuarenta años. Uno de esos cambios pasa por la desaparición de la mayor parte de sus salas de cines. Un fenómeno que se extiende a todo Madrid. Recordamos cómo eran antes nuestros cines y qué veían los espectadores tetuaneros de la mano de algunos de nuestros vecinos.
Ana C. Callejo 06.02.2012
Los cines de Madrid están desapareciendo. Y más aún los de barrio, las salas pequeñas. Parece que hoy en día el público prefiere acercarse a las grandes salas de los centros comerciales o, simplemente, descargar la película y verla en casa. Hacia los años 70, Tetuán contaba con alrededor de quince cines. A fecha de hoy, sólo queda uno en nuestro distrito: el Lido 3D (Bravo Murillo, 200). Y muy cerquita, en el distrito de Chamberí, tenemos el Renoir Cuatro Caminos (Raimundo Fernández Villaverde, 10).
Pero hubo una época en la que acudir al cine era prácticamente el único divertimento que había – y que podían permitirse – los vecinos de Tetuán. Ese, y pasear por Bravo Murillo con la bolsa de pipas. Precisamente Bravo Murillo era la calle donde se encontraban casi todos los cines, como el Chamartín, el Versalles, el Murillo, el Tetuán, el Carolina, el Lido, el Recreo Modernista, el Europa, el Montija-Condado o el Cristal. En las calles de alrededor también se encontraban el Savoy (C/ Marqués de viana), el Arizona (C/ Naranjo), el Bellas Vistas (C/ Francos Rodríguez), el Sorrento (C/ Jerónima Llorente), el Metropolitano (C/ Reina Victoria) o el Salón Luminoso-Astur Cinema (C/ Raimundo Fernández Villaverde).
Todos estos cines contaban entonces con una única sala en la que se proyectaban dos películas en sesión continua. “Pero no eran películas de estreno, ni mucho menos. Esas estaban reservadas a los grandes cines del centro de Madrid”, nos cuenta Tino, un vecino de Tetuán. Los tetuaneros se acercaban al cine para ver películas clásicas, desde las de Charles Chaplin a las de El gordo y el flaco. Tampoco solía faltar en la cartelera el cine de vaqueros, varias versiones de Tarzán o películas de Fu Manchú.

Cine Tetuán. Estaba situado en Bravo Murillo 238. Fue inaugurado en en 1931 y cerró en 1987. Foto: Blog de Urbancidades
La sesión continua costaba aproximadamente 1,25 pesetas. “Ya que habíamos pagado, nos quedábamos en el cine toda la tarde viendo las mismas dos películas una y otra vez. Tampoco había mucho más que hacer”, recuerda Almudena. Veían las películas y también el NO-DO, que se proyectaba entre cada una de ellas. La cartelera aparecía como hoy en los periódicos. Sin embargo, solían realizarse muchos cambios de última hora, por lo que el boca a boca acababa por convertirse en el mejor aliado de las salas. Desde las parroquias y los colegios también se anunciaban los próximos pases.
El cine Versalles era la excepción. En él se proyectaba una única película. Normalmente, una que se hubiera estrenado hacía poco en las salas del centro. Por ello, era un poco más caro que los demás. Estos “semi-estrenos” cobrarían especial protagonismo durante los años de la Transición con las primeras películas del destape protagonizadas por Andrés Pajares o Fernando Esteso.
A modo de anécdota, señalar que el cine Montija-Condado (Bravo Murillo, 121) – que cambiaría su nombre en varias ocasiones por el de Teatro Maravillas, Las delicias o Metropolitan Cine – no estaba muy bien visto por los vecinos, ya que se decía que a él acudían prostitutas y chaperos con sus respectivos clientes. “A mí mis padres me hacían enseñarles la entrada de cine cuando llegaba a casa para demostrar que no había entrado en ese cine”, nos cuenta Rosa con una sonrisa en la cara. En esta y otras salas, los acomodadores – a los que era costumbre entregar propina, tradición ya casi perdida – pasaban con un spray durante la película para eliminar los malos olores y desinfectar, “nos rociaban pero bien”, sostienen los vecinos.
A día de hoy estos cines se han convertido en bloques de viviendas, salones de juego, supermercados, colegios o clubs de alterne. Por ejemplo, el cine Versalles es hoy el Bingo Versalles, y el cine Carolina se ha convertido en el C&A de Bravo Murillo. El cine Murillo es hoy un edificio abandonado, pero antes de eso fue el salón de bodas “Le Petit Paris” y también un supermercado Caprabo. El Recreo Modernista es hoy en día el Colegio Jaime Vera, al que nos acercamos en nuestro reportaje sobre los recortes en educación. Asimismo, el cine Savoy se ha convertido hoy en el Club de alterne Vive Madrid, en cuya parte trasera se encuentra la casa de Anwar, el vecino cuyo desahucio frenó Democracia Real Ya, y con el que también hemos hablado en Aquí Tetuán.
Y mientras los cines desaparecen, los espectadores esperan impacientes en una fila a lo largo de Bravo Murillo o de Raimundo Fernández Villaverde para entrar al Lido 3D o al Renoir Cuatro Caminos cada fin de semana. Si no llegas a tiempo, es muy probable que te quedes sin entrada y que ya no tengas tiempo de ir a un cine de otro distrito. ¿La solución? Reservar la entrada previamente por Internet. Pero lo cierto es que la mayor parte del público de estos cines es gente mayor que se queja en las colas de que ellos no saben utilizar un ordenador.
Antiguo cine Versalles. Foto: El blog de Tetuán - Madrid
Para muchos, el cierre de los cines en Madrid ha tenido que ver con la disminución de público que acudía a las salas a cambio de ver o descargar las películas por Internet. Movimientos como el del blog Salvemos los cines denuncian la piratería y la especulación inmobiliaria como las principales causas del cierre de los cines históricos de barrio, que reivindican como espacios culturales: “queremos poder ir andando al cine, y no tener que coger el coche para acudir a las multi-salas de las afueras”. Desde Aquí Tetuán, también pedimos más cines para nuestro distrito.
Ahora os toca a vosotros. Os animamos a compartir vuestra opinión sobre la desaparición de los cines y vuestros recuerdos sobre las antiguas salas de Tetuán.
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Preciosas imágenes de los cines de estilo modernista. ¡Lástima de progreso!
Bonito post.
Un saludo.
Muy bonitas las imagenes, y un excelente post, felicidades! Ojalá podamos volver a disfrutar de cines mas cerca de casa. Saludos
Magnífico post. Desenterrando recuerdos: he estado en muchos de ellos desde pequeñito. Mis recuerdos más recientes del Savoy. Las imágenes son impagables, de verdad. Buen trabajo, felicitaciones.
Echo de menos una mención al cine de fin de Semana que había en el colegio de los Salesianos de Estrecho. Muchas películas he visto allí y muchas chuches me he comido de pequeño en los descansos para el cambio de bobina.
¡¡¡ QUE RECUERDOS DE LA NIÑEZ !!!! De chaval, todos los lunes acostumbraba a recorrer Bravo Murillo, para repasar las carteleras de los estrenos de la semana. Desde el Versalles hasta el Condado y el Cristal, casi llegando a la Glorieta de Cuatro Caminos. Esos programas dobles, las carreras despues de comer para llegar al primer pase,…. Recuerdo incluso esos pases de los Salesianos, y también algunos en la iglesia de San Amaro. Recordar que el Savoy pasó de ofrecer programas dobles ‘normales’, a cine de películas clasificadas S. De ahí a salón de bodas, y después sala de alterne. También recuerdo en alguna ocasión que el Versalles llegó a ofrecer programas dobles. Aquí se labró mi amor al cine. Me habeis llegado al corazón de verdad. Gracias.
Antes de ser Montija-Condado, era sólo El Montija…”el palacio de las pipas”…A nosotros sólo nos dejaban ir al Cine Europa, que estaba más cerca de casa…
El Colegio Jaime Vera hace más de 60 años que es colegio; antes se llamaba Centro Escolar Zumalacárregui y por él pasamos generaciones de niños del barrio…Lo de “El Recreo Modernista” no lo había oído en la vida.
El artículo está genial :´-), pero nos lleva a la clarividencia de que el futuro del cine está en la Red. Por si alguien lo dudaba…
El colegio Jaime Vera se llamo Zumalacarregui a principios del siglo XX.No tengo noticias que antes fuese un cine.El cine Carolina “El Carola” paso a ser una sala de la Movida Madrileña.Yo vivía en el Barrio Valdezarza,pero nuestro “centro” era Tetuán-Cuatro Caminos.Buen trabajo,saludos.
Me ha encantado esta entrada -aunque yo no soy de Madrid y no llegué a conocer la mayoría de los cines mencionados-. Muchas gracias !