Procesión y Verbena de la Virgen de la Paloma en Madrid

La Paloma no es patrona de Madrid, pero sí reina plenamente en muchos corazones humildes que habitan en la Villa
José Martínez Ruiz, Azorín

Por BeaBurgos

La Virgen de la Paloma, la patrona de los bomberos, se celebra en Madrid cada 15 de agosto. No es la virgen madre de Madrid, honor que le corresponde a La Almudena, pero sí una de las vírgenes que cuenta con más devotos en la capital, hasta el punto que se la conoce como “la patrona popular de los madrileños“.

Fiestas de la Paloma

Fiestas de la Paloma, Madrid. Foto: BeaBurgos

Aunque la fiesta grande es el día 15, las celebraciones duran casi una semana. Desde días anteriores las plazas del barrio de La Latina se llenan de puestos de churros, gallinejas y entresijos, de organillos, chulapos y chulapas y de miles de jóvenes y turistas de todo el mundo que no quieren perderse una de las fiestas con más tradición en la ciudad de Madrid.

Dos de los acontecimientos más importantes de las Fiestas de la Paloma son el 14 de agosto la famosa Verbena de la Paloma, que quedara inmortalizada en la eterna zarzuela de Tomás Bretón y Ricardo de la Vega y, el día siguiente, la Procesión de la Virgen de la Paloma, una de las procesiones más largas y multitudinarias de Madrid, en la que cientos de cofradías y devotos de la virgen se visten de chulapos y chulapas para acompañarla, mantón en mano, en el único día del año en que pasea por las calles de Madrid.

La imagen de la Virgen es un pequeño lienzo que encabeza el altar la hermosa Iglesia de la Paloma, templo de estilo neomudéjar y una de las joyas mejor guardadas de Madrid. Cada 15 de agosto se descuelga la imagen, se la rodea de luces y flores y es paseada por las calles de alrededor por un séquito de bomberos.

El origen de las fiestas data de 1790, fecha en que, según cuenta la tradición, el cuadro que representa a Nuestra Señora de la Soledad fue encontrado por unos niños. Estos jugaban con él en un solar contiguo a la calle de la Paloma cuando una vecina de la calle, Isabel Tintero, vio la escena y decició recuperar el cuadro, limpiarlo, enmarcarlo y colocarlo en su portal. La hermosa imagen cautivó a los vecinos y en pocos años eran muchos los madrileños que se acercaban para pedrile a la Virgen curaciones, encomendar a los niños y pedir protección para las mujeres que esperaban la llegada de un nuevo hijo.

Nuestra señora de la Soledad

Lienzo de la Virgen de la Paloma, Madrid. Foto: BeaBurgos

Pronto se le atribuyeron a la Virgen varios milagros, entre ellos, la curación del futuro Fernando VII de España cuando era un niño. Así, la misma Casa Real fue la que impulsó la construcción de una capilla dedicada a esta imagen que, si bien en su origen era la Señora de Nuestra Soledad, pronto la llamaron todos la “Virgen de la Paloma” por encontrarse en esta calle la capilla. Años más tarde la pequeña capilla se sometería a varias remodelaciones hasta convertirse en 1912, año de su inauguración, en la gran iglesia que hoy preside la plazuela que se abre en la confluencia de la calle de La Paloma con la calle de Isabel Tintero.

Fiestas de la Paloma

Procesión de la Virgen de la Paloma. Foto: BeaBurgos

Hoy en día, además de la tradicional verbena y la procesión, la fiesta se traslada a la calle, donde las casetas de feria sirven comida y bebidas típicas de Madrid y los bares de la zona sacan sus barras a la calle para animar el barrio de La Latina con la música actual. Además, se sigue conservando la música tradicional y no falta noche en que no suene en la Puerta de Toledo y en la Plaza de Las Vistillas los compases de la zarzuela, los chotis y los pasodobles.

Fuente histórica: Pedro Montoliú Camps, (1990), Fiestas y Tradiciones Madrileñas, Madrid, Ed. Silex.

¿Te ha gustado? Comenta, compártelo, suscríbete


No Responses

Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *