El Huerto de la Ventilla, en peligro de desaparecer

Corría el año 2010 cuando un grupo de vecinos y vecinas de Tetuán comenzaron a dar forma, en unos solares del barrio de La Ventilla, a lo que hoy es uno de los huertos urbanos más populares de Madrid, el Huerto de la Ventilla. Con su puesta en marcha, echaba a andar un proyecto que ha convertido unos solares vacíos propiedad de la Agencia de Vivienda Social de la Comunidad de Madrid (antiguo IVIMA), en un espacio en la calle Mártires de la Ventilla que ofrece mucho más que lo que puede dar de sí un mero huerto.

Gracias al tesón de un grupo de vecinos y vecinas del barrio, con el secretario de la Asociación Vecinal Ventilla-Almenara, Juanma García, a la cabeza, el Huerto de la Ventilla es hoy uno de los principales centros de encuentro y ocio para los que viven en la zona, conocido en todo Tetuán por realizar además una importante labor social. Pero todo está en peligro, porque la Agencia de Vivienda Social quiere recuperar buena parte del solar en el que se encuentra el huerto para subastarlo.

El pasado 21 de julio, la Asociación de Vecinos Ventilla-Almenara recibió una carta de la Comunidad de Madrid, en la que la mencionada Agencia de Vivienda Social, en la que se pedía el desalojo de uno de los dos solares sobre los que se sitúa el huerto antes del próximo 30 de septiembre. La Agencia hacía referencia a una petición enviada por varios miembros de la Asociación a la Comunidad en 2010, en la que se le solicitaba el uso de los terrenos, y aludía a que en esa petición habían prometido dejarlos libres si la Comunidad los necesitaba. También se recordaba que el solar debe dejarse en el estado en el que se encontró, por lo que se deben retirar todas las plantaciones y enseres que haya en él.

En esta carta, la Comunidad ofrece a los integrantes del huerto la posibilidad de continuar con su actividad en otra parcela de su propiedad de una superficie similar a la que ocupa ahora, situada en una zona cercana (Avenida de Asturias, 24, o Calle Bascones, 34). Pero desde el Huerto de la Ventilla reclaman que la Comunidad de Madrid les asegure mediante un contrato que, de aceptar y mover el huerto a una de ellas, puedan continuar con su labor durante un periodo mínimo de tiempo y les de seguridad. Temen que, después de mover todas sus plantaciones, mobiliario y enseres a otro lugar, les pase lo mismo dentro de uno o dos años.

El huerto ha celebrado varias reuniones vecinales desde que en la Asociación Ventilla-Almenara se recibió esta carta solicitando el desalojo del huerto para decidir qué hacer. Por ahora, las decisiones sobre su futuro están en suspenso, a la espera de que los integrantes del huerto y la abogada de la FRAVM que les asesora se reúnan con la Comunidad de Madrid para encontrar una solución. Para el Huerto de la Ventilla ésta pasa por que desde la Comunidad les garantice que podrán seguir operando en la nueva parcela durante un mínimo de tiempo. De otra manera, sólo hay dos salidas: la desaparición del huerto o un enfrentamiento.

En el huerto son conscientes de que se tienen que marchar, pero lamentan tener que hacerlo para que el terreno en el que está hoy se venda a fondos privados. Se da la casualidad de que las parcelas que ocupa el Huerto de la Ventilla formaban parte de un plan de construcción de vivienda social. Desde hace varios años, en ellas hay un cartel que lo atestigua, hoy casi borrado por el paso de los años, pero perfectamente visible en imágenes de hace varios meses, como la que hay sobre este párrafo. En él rezaba “próxima construcción, en el marco del Plan de Vivienda Joven, de 34 viviendas sociales, trasteros y garajes con protección pública”.

El Huerto de la Ventilla y su labor educativa y social

El huerto, de 1.389 metros cuadrados, cuenta actualmente con varios espacios. Varias zonas están dedicadas al cultivo ecológico de verduras, tanto de invierno como de verano, para lo que se utilizan diversas técnicas. También hay numerosos frutales y un paseo lleno de viñas, de las que cuando llega la temporada se recogen varias decenas de variedades de uva. No faltan los semilleros, ni tampoco un jardín.

Aparte de la zona de cultivos, el huerto cuenta con un espacio infantil e incluso con una biblioteca que funciona de septiembre a julio, una zona para la lectura y un espacio polivalente para la organización de talleres y cursos. Porque el huerto cuenta también con una parte social en la que participan no pocos vecinos y vecinas de la zona y de todo Tetuán.

Se calcula que por el Huerto de la Ventilla pasan anualmente unas 3.000 personas para participar en los talleres y campamentos que se organizan en él para escolares, así como para tomar parte en las presentaciones y actividades culturales y de ocio que se organizan en él. El huerto ha participado en numerosas iniciativas sociales, y colabora con otras entidades del distrito, como la Asociación Juntos para Jugar o Radio Almenara. Varios cientos de alumnos de colegios como la Escuela Infantil La Plazuela, el Colegio Lorenzo Luzuriaga o el Instituto Padre Piquer han participado en algunos de sus programas didácticos.

En el Huerto de la Ventilla también se han organizado talleres y cursos de aprendizaje en colaboración con la Agencia para el Empleo del Ayuntamiento de Madrid o la fundación Ecoembes, destinados a la formación de Educadores Ambientales. El número de organizaciones y asociaciones con las que colabora en la actualidad es muy elevado: Cáritas, Cruz Roja Española, Afanías, Fundación Melior, etc.

Los niños de la zona acuden con frecuencia a jugar al huerto después de clases y Juanma García, que es el coordinador del espacio infantil, suele diseñar talleres para ellos. También se organizan cuentacuentos, veladas, conciertos, representaciones teatrales, etc. Todo peligra si finalmente, la Comunidad de Madrid no llega a un acuerdo con el Huerto y se compromete a cederles otra parcela durante un mínimo de tiempo.

Fotos: Celia Tetuán

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