Centro Kumon Cuzco: donde los niños de Tetuán aprenden a ser responsables en los estudios

 

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Los estudios de los niños y su futuro profesional, son una fuente de preocupación para todos los padres. En ocasiones asisten a un descenso en el rendimiento escolar de los niños sin saber muy bien qué hacer, o se dan cuenta de que tienen que dedicar mucho tiempo a ayudarles con las tareas escolares. Tanto en los casos en los que hay dificultades de aprendizaje, como en aquellos en los que queremos evitar que aparezcan en el futuro, las actividades de refuerzo educativo son una alternativa que aporta confianza a padres y a niños. Pero ¿qué es lo que deben desarrollar? ¿Cuáles son las prioridades para asegurar su aprendizaje?

Hemos descubierto el Centro Kumon de Cuzco, situado en el Paseo de la Castellana 131, en el que pequeños desde los tres años pueden acudir no sólo a mejorar sus conocimientos de matemáticas y lectura, sino que sobre todo adquieren las herramientas necesarias para sacar lo mejor de ellos mismos, por sí solos. En Kumon aprenden a ser autodidactas.

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Nos  explican que hay centros Kumon por todo el mundo, y que siguen un método propio. Según Patricia Martín, la profesora de Kumon Cuzco, el método se basa en un sistema de aprendizaje que, además de las matemáticas y la lectura, “trabaja muchos objetivos muy importantes en educación – atención, concentración, hábito de estudio – pero el principal es que los niños aprendan a ser personas responsables y competentes. Todos los niños tienen un gran potencial, y en Kumon ayudamos a cada alumno a descubrir ese potencial, desarrollando en ellos la capacidad para estudiar contenidos que aún no han visto en el colegio, de forma independientes y sin explicaciones directas, aplicando lo aprendido anteriormente y siguiendo ejemplos del material“.

Por tanto, lo que se busca es que el niño, entre otros aspectos, desarrolle el aprendizaje autodidacta. Para ello cuenta con un material escolar propio, diseñado para que aprenda por sí mismo. Según Martín, “intentamos que el alumno investigue y compare diferentes formas de resolución….de forma totalmente individualizada en la que cada niño aprende a su ritmo“.

A diferencia de lo que puede parecer, no se trata sólo de un método para alumnos con dificultades, sino que su objetivo es “conseguir desarrollar al máximo las capacidades de todos los alumnos y el objetivo final de aprender por uno mismo. Al tratarse de un método individualizado, partimos primero de conocer a los alumnos para comenzar a trabajar en una parte del material adecuado a cada uno y, a partir de ahí, ir desarrollando las capacidades que le ayudarán a trabajar de forma autónoma“.

El método Kumon requiere trabajo diario, constancia y concentración, de cara a desarrollar el hábito de estudio. Tal como nos comenta la profesora de Kumon Cuzco, “en el centro se observa individualmente a cada alumno para desarrollar el hábito para asegurarnos de que están trabajando correctamente, y orientamos siempre que haga falta para ir mejorando su trabajo día a día y que puedan aplicar ese trabajo en casa. Todos los alumnos conocen los objetivos que queremos conseguir y les planteamos retos asumibles para que tengan motivación y confianza en sí mismos“.

Pero no todo consiste en el trabajo en el centro con los profesores, puesto que la implicación familiar es fundamental para el avance de los niños. Una muestra de ello la da Patricia de León, madre de una alumna del centro de 12 años, Irene, que comenzó a acudir a las clases de este centro cuando cursaba 2º de primaria. En su caso, el motivo para que sus padres se decidiesen a buscar un sistema de apoyo para ella fue su dificultad con las matemáticas: “Empezamos a darnos cuenta de que a Irene le costaban las matemáticas. Era capaz de seguir el curso, pero le suponían un gran esfuerzo y, en ocasiones, agobio. Le costaba concentrarse y resolverlas con agilidad. Habíamos oído hablar del método Kumon, pero no sabíamos en qué consistía exactamente. Así que decidimos concertar una entrevista para que nos lo aclararan. La explicación del método nos convenció, y a priori parecía que era lo que estábamos buscando, ya que no sólo trabajaba la agilidad mental, sino también aspectos tan importantes como la concentración y la autoestima“:

Cinco años después, Irene ha cambiado bastante. Está cursando 1º de la ESO y, según su madre “se puede decir que afronta los estudios de manera segura y responsable. El método la ha ayudado a mejorar la concentración no sólo al hacer los cuadernillos, sino al estudiar cualquier asignatura. Además, Kumon ha contribuido a mejorar su autoestima convirtiéndola en una persona más segura de sí misma“. Eso sí, seguir el método no está exento de dificultades “Este método supone un gran esfuerzo, ya que el trabajo es diario y no hay descanso ni fines de semana ni en vacaciones. El inicio fue difícil. El compromiso del trabajo diario no siempre es fácil, sobre todo cuando hay que compaginarlo con los estudios del colegio. La recompensa no se ve en un día y es fundamental la labor de los profesionales de Kumon y su relación con los padres. En este sentido quiero destacar su flexibilidad y comprensión en todo momento. Desde mi experiencia con Irene, sólo puedo recomendar este método“.

¿Crees que es más importante aprender conocimientos o aprender habilidades? ¿Qué es lo que más condicionará el futuro de tus hijos?

¿Has utilizado alguna vez algún método de estudio para reforzar tus conocimientos, en Kumon o en otro centro? ¿Qué tal ha resultado la experiencia? Si quieres compartirla, coméntala debajo.

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